lunes, 15 de septiembre de 2008

Conflicto Universidad de Buenos Aires

El conflicto no es el problema. Es preciso de entenderlo, como una busqueda de soluciones claramente fundamentadas.

El sitio http://www.edificiounicoya.blogspot.com/ muestra la realidad de quienes intentan mejorar el ambito de estudio en Ciencias Sociales en la Universidad de Buenos Aires.




Diario Crítica Política

CONTRATAPA

Doy clases en aulas espantosas, sin calefacción ni ventilación; consueldos de miseria y a pesar de todo es la UBA: la segunda o tercera universidad de América Latina y de las más prestigiosas del mundo. Por Pablo Alabarces. 14.09.2008

Después de seis meses de contratapas de lunes, es oportuno confesar algo:no soy periodista, aunque lo haya querido ser. Cuando terminé lasecundaria, en plena dictadura, no había carrera de Comunicación Social en la UBA; había que recurrir a dudosas escuelas de periodismo, y estudiar Letras era una opción para los que queríamos despuntar el vicio. Luego,claro, la crítica literaria te hacía olvidar la literatura y en lasredacciones le echaban flit a todo lo que sonara universitario. Otros tiempos, otras costumbres. De modo que estudié Letras, y por una serie deazares terminé doctorándome en Sociología. Y entonces y antes y despuésvino la posibilidad de escribir en diarios y revistas, vicio que cultivo desde un lejano 1986 en el olvidado diario Tiempo Argentino. Queda aquí develado el misterio que aqueja a algunos comentaristas de la web de este diario: no soy periodista sino columnista. El pacto esescribir de lo que sé y de lo que investigo, que es la cultura popular yla de masas y la otra –porque uno no estudia Letras para luego fingir quela cumbia y Tinelli y el aguante son el centro del universo–. Pero vivo de otra cosa: vivo, misteriosamente, de la Universidad y de la investigación y el Conicet, donde soy investigador en sociología de la cultura. Tengo veintitrés años ininterrumpidos de profesor. Y no hay en ellos ninguna resignación: sigo creyendo que este oficio –enseñar e investigar– es una de las mejores cosas que me pudieron haber pasado. Escribir estas contratapas es un complemento feliz; enseñar, investigar y luego contar y discutir, a veces con más éxito, lo que producimos en la universidad. Es cumplir a la vez el berretín adolescente del periodismo y el objetivo crucial de los que trabajamos en las ciencias sociales, que no es otra cosa que ayudar a cambiar una sociedad que nos conforma tan poco –por no decir nada–.Los recientes y presentes e inacabados sucesos en torno de la UBA no me son, entonces, indiferentes. No me puedo poner en crítico distanciado, porque doy clase e investigo y además soy parte del gobierno de la Facultad de Ciencias Sociales, la más damnificada, la que está hoy en el candelero. Doy clase en aulas espantosas, sin calefacción ni ventilación; los techos no se caen, pero pareciera que podrían hacerlo; no se pueden nombrar nuevos profesores, porque no les pagarían –todavía hay varios queno lo han conseguido jamás–; hemos armado un posgrado de lujo, entregratis y muy barato, pero no recibimos un solo peso para solventarlo y así hacerlo gratuito, como es en Brasil, sin ir más lejos; los empleados administrativos ganan miserias y son muchos menos de los necesarios –ypuedo afirmar, porque dirijo hace casi cinco años una oficinauniversitaria, que no se trata de ñoquis ni de nada por el estilo–. Los compañeros y compañeras que trabajan conmigo en la cátedra arañan los $600 mensuales, y se matan para dar clases espléndidas, dignas de admiración y respeto por sus estudiantes (que los adoran). Pero lo deben hacer muchas veces y en muchos lados, para así armar sueldos decentes. Y a pesar de todo eso, la UBA sigue siendo la segunda o tercera universidad de América Latina y una de las más prestigiosas del mundo, la que produce un porcentaje abrumador de toda la ciencia argentina. Los responsables de las universidades extranjeras no leen encuestas berretas, sino que se limitan a tributar el respeto que la UBA se ha ganado por la calidad de sus graduados y del conocimiento que genera. Un verdadero milagro, que el esfuerzo de las sucesivas autoridades políticas pordesfinanciarla no ha conseguido destruir. El milagro consiste en el orgullo tenaz de saberse parte de una tradición democrática inaudita: somos el único país del continente donde un hijo de las clases populares podía llegar a doctorarse en su universidad pública, gratuita y cogobernada. Una tradición democrática que tiene las dificultades propiasde la lucha política –que la vuelven conflictiva, pero también más democrática que varias provincias sofocadas por el feudalismo–; y una tradición de autonomía que también garantiza que la producción científica sea minuciosamente independiente, solo deudora del rigor científico–pongámoslo así: ni le pedimos permiso a Clarín, ni le debemos pleitesía al PJ o a Macri–.Con poca plata –las cifras necesarias son ridículas para el superávitfiscal y la recaudación impositiva– todos los problemas se resuelven. La movilización de docentes y estudiantes garantiza que nadie se la robe: será necesariamente plata bien usada. La pregunta del millón es, entonces, si la universidad pública, uno de los grandes orgullos de este país, le importa algo a este Gobierno. Y a toda la sociedad, que critica los paros y las marchas hasta que llega el día de la graduación de sus hijos e hijas. Ese día, entonces sí, se emocionan recordando al abuelo analfabeto.

Gracias A. Choisie

viernes, 12 de septiembre de 2008

Cero a la izquierda

Si esto sigue así el gobierno centrista de los Kirchner va a tener la culpa de una vuelta victoriosa de la derecha. Por Martín Caparrós.

El problema es después. Ahora estamos como estamos –más o menos– y se diría que esto va a durar: tengo la sensación de que los tres próximos años van a ser pura mediocridad semejante. Es una sensación: una mezcla de ideas que no puedo llamar un análisis pero que, si analizo, me parece acorde con los datos que tengo, las experiencias, las palabras. Creo que, a menos que se produzca alguno de esos shows inesperados que la Argentina siempre ofrece, los tres años de kirchnerismo que nos quedan van a seguir siendo, en el mejor de los casos, como éstos: un gobierno confuso, sin objetivos claros, sin pertenencia definida, sin una base firme, que va y viene entre la realidad y su discurso y que, de vez en cuando, puede intentar incluso alguna medida con la que estoy de acuerdo. Pensando en los gobiernos previos no parece tan grave: sólo será otra de esas pérdidas de tiempo, de esos clásicos desperdicios de oportunidad que han hecho grande y tonto –tan fracasado– a este país. El problema es después. Porque, para desgracia de propios y ajenos, este gobierno dice que promueve ciertos cambios progres –y ha convencido a buena parte de la ciudadanía desatenta, la mayoría, que no siempre tiene ganas de ponerse a analizar matices. Si un señor te recibe en un consultorio con una bata blanca y un estetoscopio y te dice sacate la camisa y decí treinta y tres, vas a pensar que es un doctor. Y después, cuando te diga que tenés pie de atleta aunque lo que te duele es una oreja no vas a pensar que no es doctor, vas a decir qué pelotudos son los médicos, no entienden una goma. Los K se la pasaron diciendo que eran médicos, y sería injusto culparlos por eso. Después de 2001 era notorio que se había abierto un espacio de cambio: la ¿izquierda? lo dejó libre, y la naturaleza y el ¿peronismo? tienen horror al vacío. Entonces los K corrieron a asaltarlo: desenterraron, tras mantenerlas sepultadas 25 años, sus pequeñas historias juveniles y supusieron que con eso les alcanzaba para borrar sus años de negocios impresentables y menemismo activo. No hay por qué culparlos: ellos tenían que intentarlo. Los que no teníamos por qué tragarlo éramos los demás, pero parece que, tras declararnos huérfanos orgullosos, nos asustamos y salimos a buscar un papá. Así que vinieron, ocuparon ese espacio, usaron algunos de sus símbolos y proclamaron que su gobierno es progre o que es de centroizquierda o que está del lado del pueblo o esas cosas y se pusieron a hablar de justicia social y derechos humanos y redistribución de la riqueza –aunque acumulen miles de millones y los usen para pagarles a los países centrales mientras las escuelas y los hospitales no funcionan, aunque sigan gobernando con los caciques habituales, aunque mantengan la desigualdad más insidiosa. Pero el discurso seguía tan progre y hubo quienes lo creyeron o simularon creerlo o pensaron que les convenía creerlo. Entonces los K cooptaron algunos de los movimientos sociales más reconocidos y los integraron a su aparato, con funciones cambiadas: las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo pasaron a ser su mejor firma de relaciones públicas, la legitimadora incuestionable; los piqueteros pasaron a ser su fuerza de choque, los clientes más fieles; ciertos intelectuales respetables pasaron a ser su coro griego, aplausos prestigiosos. Yo estoy absolutamente a favor de que ese tipo de movimientos se involucre en política partidaria: son políticos y toman partido, no podrían hacer otra cosa. La pena es que se peguen a un gobierno que no cambia nada, que desdeña las metas que esos movimientos proclamaban. Uno de los mayores logros del kirchnerismo –que el establishment alguna vez le agradecerá como merece– ha sido deslegitimar y esterilizar a las Madres, los piqueteros y compañía limitada. Pero el problema central es que las mayorías distraídas –fogoneadas por ciertos medios y ciertos grupos muy atentos– aceptan el discurso: sí, claro, es un gobierno medio zurdo, fijate, están las Madres, los piqueteros, mirá lo que dicen. Sí, así es como gobiernan estos tipos, un desastre, lo que hace falta es… Ése es el problema y es, ahora, sobre todo, un desafío para los que nos decimos más o menos de ¿izquierda? Digo izquierda para tratar de entendernos; ya sé, lo tengo escrito: somos confusos, tan confusos que no tenemos ni siquiera un nombre. Pero se pueden establecer ciertas características generales, casi obvias: cuando digo izquierda hablo de los que eligen creer que no tiene que haber ricos y pobres –que la diferencia entre los que tienen más y los que menos, si la hay, debe ser muy escasa. Los que eligen creer que todas las personas deben tener las mismas posibilidades de alojarse, curarse, aprender, trabajar, desarrollarse, y que el Estado sirve para garantizarlo. Que debe haber formas reales de participación de los ciudadanos en las decisiones políticas y en el control del gobierno. Que la justicia debe hacer justicia. Que ninguna institución religiosa o militar o económica puede imponer sus normas a los ciudadanos. Que el nacimiento, el género, las preferencias sexuales no deben definir el tratamiento que cada cual recibe de los otros. Que las personas son más importantes que las patrias. Son puntos básicos, pero ahora se alejan y se alejan. Si todo sigue así, si de nuevo conseguimos no hacer nada, dentro de tres años –con suerte– esto termina en un gobierno Macri-De Angeli, Carrió-Miguens, Solá-Balestrini o lo que sea que la nación bendiga. Ése es el problema: no este gobierno mediocre, sin objetivos claros, sin pertenencia definida, sin una base firme, que va y viene entre la realidad y su discurso, ya perdido, sino el efecto que este gobierno puede tener sobre los diez próximos años. Si esto sigue así el gobierno centrista de los Kirchner va a tener la culpa de una vuelta victoriosa de la derecha todavía más derecha a la política argentina. El período K terminará siendo un terrible cero a la izquierda. En eso, creo, debería consistir una política de ¿izquierda? en estos tres años: en tratar de buscar opciones que eviten el desastre anunciado. Hay tiempo, ideas nunca hubo. Pero ya estamos grandes –yo, por lo menos, ya estoy grande: no me quedan muchas otras chances. Si no hacemos algo más o menos pronto, los años diez van a ser otros años noventa y van a ser otra vergüenza, tan tristes de vivir, tan denigrantes.

Crítica 12/9/08

25 de octubre en Lima, Perú


viernes, 5 de septiembre de 2008

Bambú japones

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.
También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: “¡Crece, maldita seas!”…
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de solo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!
¿Tardó sólo seis semanas en crecer?No. La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.
Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Cuento Zen

www.catalinapetra.com

viernes, 29 de agosto de 2008

De los que no se quedan cortos con ver

Muy linda querida: adulta, elegante, vestida de mafiosa, solo resta que menciones: "ya saben demasiado".
Entendeme, recien llegan, siguen más cerca de la vida que de la muerte.

Todavía no se enteraron y en lugar de mentir saborean cuanto conocen.

No tienen cumpleaños, no saben medirlo, y vos, y yo, festejando por él, una vela que ilumina de nariz a frente, nuestro fuego de artificio más barato y encandilante, y el living se llena de olor a mierda, y otra ceremonia, una más del reglamento de racionalización del tiempo que no podemos concebir.

¿Será que crecimos y al caminar nos perdemos 3 escalas por cada paso más largo?
Entendeme, podrían haber sido el mañana, pero paradojicamente, quienes nos quedamos cortos con ver, los habremos corrompido antes de que florezcan.
Pórque su mayor obligación es amar u odiar, pórque saben decir lo que no alcanzo a pensar, pórque pueden leer estas últimas líneas que ni pude escribir: "

"; por eso te deslumbran.

Nacho

jueves, 28 de agosto de 2008

Ciclo de cine


miércoles, 27 de agosto de 2008

Lo absurdo

"El absurdo es que salgas por la mañana a la puerta y encuentres la botella de leche en el umbral y te quedes tan tranquilo porque ayer te pasó lo mismo y mañana te volverá a pasar. Es ese estancamiento, ese así sea, esa sospechosa carencia de excepciones. Yo no sé, che, habría que intentar otro camino."

Julio Cortazar, "Rayuela".

Advierten que la transmisión de las tradiciones está gravemente amenazada

Clarín, miércoles 27 de agosto.

El lingüista Rieks Smeets, miembro de la UNESCO, cree que la globalización, la el mal uso de la televisión y el hecho que los niños pasan menos tiempos con sus mayores son las principales amenazas del patrimonio intangible.

El lingüista holandés y hasta hace un mes director de la sección del
Patrimonio Cultural Inmaterial (PIC) de la UNESCO, Rieks Smeets, advirtió este miércoles que la transmisión de las tradiciones culturales de generación en generación está amenazada.Smeets, que participó en la segunda jornada de la XXV edición de la Universitat d'Estiu d'Andorra (UEA), detalló los trabajos realizados hasta la fecha por la UNESCO en torno a la protección del patrimonio cultural inmaterial.Según el lingüista holandés, la transmisión de las tradiciones culturales es una de las manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial que más amenazada está debido, entre otros factores, a la "globalización" y la "escolarización", ya que, agregó, "los niños pasan menos tiempo con sus mayores y viceversa".Smeets también señaló a la televisión como otro elemento amenazador de esta manifestación, pero recordó que algunos Estados ya han comenzado a utilizar a los medios de comunicación como vía para divulgar sus respectivos patrimonios culturales inmateriales e instó a otros a que también lo hagan.El ex director de la sección del PIC de la UNESCO explicó además que en la actualidad los Estados miembros que respaldaron la convención de 2003 para la protección del PCI, unos cien, están elaborando inventarios que permitirán determinar qué bienes culturales inmateriales recibirán ayudas para su protección.Smeets, por otra parte, comentó que se espera recibir entre sesenta y cien propuestas y que de éstas, unas diez pasarán a un listado de bienes que serán salvaguardados de forma "urgente".La UNESCO cuenta actualmente con un fondo de unos 3,5 millones de dólares para afrontar esta tarea, según confirmó el propio Smeets. El lingüista mencionó que el convenio de la UNESCO no quiere "frenar la modernización" y que tampoco es un "milagro", pero mostró convencido de que será un "éxito" en un plazo de cuatro o cinco años.Para la consecución de tal éxito, Smeets apuntó la necesidad de que haya una buena sintonía entre los Estados que presenten las propuestas y las comunidades o grupos en los que se den las diferentes manifestaciones que sean elegidos para convertirse en PIC de la UNESCO.

lunes, 11 de agosto de 2008

A días del referendum que reivindica a Evo Morales en su cargo.




Lunes, 15 de Septiembre de 2008
LA PAGINA DE ANALISIS DE DISCURSOS
“Collas de mierda”
Por Sandra Russo - Los ecos que llegan desde Bolivia: de un racismo inadmisible e implacable.

El excelente documental de Emilio Cartoy Díaz, Bolivia para todos, que emitió Canal 7 y que sigue circulando en debates y encuentros para analizar la crisis que se agudizó radicalmente esta semana, permite tomar nota sensible de lo que las palabras y las fotos no llegan a transmitir. Las notas de la televisión tampoco. Cabe preguntarse ahora que las papas queman y hay muertos, desde dónde se mira la crisis boliviana. Los noticieros hablan del tema de una manera pasteurizada, como si se tratara de “querer” o “no querer” a Evo Morales, presidente legítimo y relegitimado.
Uno de los hallazgos del documental es haber registrado no sólo el aquelarre del racismo más repugnante, sino la manera en que la propia televisión boliviana fue adaptándose para informar sobre la rebelión de los departamentos “blancos”. Un docente que vio el documental me decía el sábado que se había sentido estúpido de pronto, al advertir que había “comprado” la información en sachet que dan los grandes medios: se había hecho la idea de que Santa Cruz, Pando, Beni, Cochabamba, en fin, los lugares desde los que se reclama la autonomía, eran “opositores en bloque”, territorios ficticios en los que el rechazo a Morales brotaba de mayorías con otras ideas e intereses. Y precisamente porque en cada uno de esos departamentos hay miles y miles de partidarios de Evo Morales que están siendo censurados, perseguidos, amenazados y ahora asesinados, como los militantes de Pando, es que la crisis tiene otra cara, una mueca monstruosa que sin embargo no sale por tevé.
En el trabajo de Cartoy Díaz también se puede ver cómo la pantalla partida de la televisión boliviana comenzó a producir un efecto erosionante del poder presidencial. Normalmente, cuando habla un presidente su investidura reclama la pantalla entera. No fue eso lo que le cedió la televisión, que comenzó a dividir los planos y a incluir ventanas en las que, al mismo tiempo que se veía a Morales, se veía también a los prefectos de Santa Cruz o Cochabamba diciendo lo suyo. La pantalla se desmembró antes que el país. La pantalla fue la primera en bajar la estatura presidencial. Y esa pantalla nos recuerda otras pantallas partidas. Que cada cual recuerde.
El desprecio sin fondo que los bolivianos blancos sienten por los collas y por las diferentes etnias originarias del país es una herramienta política que tiene como objetivo y presa el capital. En ese sentido, no hay desprecio histórico sin botín en el medio. Los sentimientos colectivos de manipulación, doblegación y exterminio siempre han servido de impulso para que los portadores del odio puedan quedarse con todo. El racismo, en fin, es apenas un instrumento económico. Pero sostenerlo, sentirlo, experimentarlo, demanda una preparación de siglos que permanece intacta. Las que hoy tratan de imponerse en Bolivia son subjetividades melladas en su forma y fondo por una visión del Otro Degradado, expropiado de sus derechos y reivindicaciones. ¿La democracia? Una excusa reemplazable por alguna otra forma de gobierno que deje cada cosa en su lugar.
“Fuera collas de mierda”, rezaba una pared en Santa Cruz. No era sólo una pared. Eran muchas paredes. Eran gritos también. Mucha gente como la gente gritando “fuera collas de mierda”. Lo que se cocina en Bolivia no es sólo un golpe de Estado en alguna de sus formas posibles. No es sólo un intento desesperado de los dueños del dinero por retener sus privilegios y su statu quo. Es un extracto de infamia, una muestra del veneno histórico inoculado año tras año en un país que hasta hace poco tenía un presidente que no hablaba bien el castellano, y no porque fuera colla.
La cocina ideológica y emocional de la reacción contra Evo Morales hace pensar en que cada crimen que tuvo o tenga lugar en Bolivia es de lesa humanidad.

La película puede verse en:

http://video.google.es/videoplay?docid=1217895292198563182&hl=es

viernes, 18 de julio de 2008

Violación a los Derechos Humanos en China. Pedido de Falun Dafa.*


Siendo que los gobiernos de los países miembros del Mercosur han puesto los derechos humanos como prioridad, tanto en la política interna como externa, nosotros, como practicantes de Falun Dafa en Sudamérica y en el mundo representados en este caso por la Asociación Civil Estudio de Falun Dafa en Argentina, asumimos la voz de las millones de buenas personas que están siendo reprimidas injustamente en China Continental para pedirles a los gobiernos del Mercosur que:
- Se informen, a través de los practicantes de Falun Dafa y de los organismos internacionales de derechos humanos, sobre el genocidio a los practicantes de Falun Dafa en China,
- Rompan el silencio e intercedan para que se detenga el genocidio,
- Incluyan el tema de los abusos de los DDHH en China continental en las mesas de negociaciones con el régimen chino,
- Se adhieran y promuevan la Campaña de Petición “Millón de Firmas 2008” para que los gobiernos y pueblos expresen su oposición a esta barbarie,
- Tomen medidas para asegurar que los productos importados de China no provienen del trabajo esclavo de practicantes de Falun Dafa en campos de trabajo forzado,
- Tomen medidas para prevenir el turismo de trasplante de órganos a China continental.





*Diario La Gran Época.

martes, 15 de julio de 2008

El odio de estos días, por Jose Pablo Feimann


Uno de los mails que recibí durante estos días me pareció no sólo doloroso, sino revelador de un estado de espíritu que atraviesa la derechizada sociedad argentina de estos días. Esta derechización no tiene nada de extraño pues el mundo ha girado a la derecha y en los países ricos surgen el fascismo, el neonazismo, la violencia contra el diferente, la incapacidad del diálogo, el desprecio de la democracia.
Estuve –por cuestiones literarias– unos quince días en Europa y la xenofobia, el racismo y la violencia que conllevan son moneda de todos los días. Todos piden que se expulse a los inmigrantes, que no se los deje entrar. Se levantan muros legales o muros reales, como el que levanta Bush contra los mexicanos. El mundo está entre la derecha occidental y el irracionalismo extremo del islamismo. Entre tanto, habían surgido algunos gobiernos tenuemente populistas en América latina, a los que se toleró durante un breve tiempo y sobre los cuales las embestidas son cada vez más feroces. Se trataría de quebrar algunas opciones de esos gobiernos: reemplazar el Mercosur por el ALCA, abjurar de todo gesto de intervencionismo estatal, eliminar cualquier intento de redistribución de la riqueza, concentrar definitivamente los medios de comunicación en el sistema comunicacional que establece hegemónicamente Estados Unidos (con matices, pero sin diferencias notables), desterrar todo lo que apeste a populismo. Si esto se hará democráticamente o no es difícil decirlo.

A Chávez, entre la oposición política, los medios de comunicación y el apoyo de Estados Unidos, estuvieron por voltearlo. Lo que se nota en la Argentina es un factor que acaso (porque así es este país) se manifieste con más potencia que en cualquier otra parte: el odio. Sencilla, simplemente, poderosamente el odio. Si alguien pudo pintar: “Cristina vas a morir como Evita”, todo es posible.

Si a Cristina se le endilgan insultos del calibre más bajo, más obsceno y si, para peor, son las mujeres las que principalmente lo hacen, uno se pregunta: ¿qué pasa? Supongamos que el gobierno de Cristina Fernández no le cae bien a un sector de la población, pero: ¿es para tanto? ¿Es para injuriarlo más que a Menem, que a De la Rúa? Sabiendo (y aceptando en alguna medida) que a otros gobiernos, sobre todo al militar, no se les dijo nada de esto.


Tomo un ejemplo. El cantante Ignacio Copani escribió una canción. Yo no conozco a Copani. Pero ése no es un problema de él, acaso sea un problema mío. Escucho música clásica desde joven y no he logrado moverme de ahí. Hay quienes intentan hacerme “entrar” en el rock, pero no lo logran. Lo siento. La cuestión es que Copani compuso una canción que lleva un título traslúcido. Se llama: “Cacerola de teflón”. Debe tratarse de una crítica al sector social pro-agrario que se manifiesta en las calles con los utensilios que tiene en su cocina según su pertenencia en la escala social. Las cacerolas que tiene son de teflón. Copani canta su letra. Dice lo que tiene que decir y ahí empieza la invasión mediática. El “foro”, en Internet, tiene un anonimato que facilita la agresión y hasta el insulto más soez. Facilita la expresión del odio. De este modo, Copani dice que, a raíz de su canción, recibió algunos mensajes afectuosos. Pero: “Pero he recibido también otro tipo de contactos llenos de reproches, cargados de odio, regados de violencia, intolerancia, agresión y con un espíritu inquisidor que no creí que anidara todavía en gente de mi comunidad. He sido amenazado, agraviado, insultado, difamado, calumniado y, peor aún, han sufrido ese tipo de atropello miembros de mi familia. No me refiero a los impunes foros de Internet sino a e-mails, cartas y llamados recibidos”. ¿Qué pasa? ¿Dónde estamos viviendo? ¿Esta es la ciudad de Buenos Aires? ¿Esta es la capital cultural de América latina? ¿De dónde salió esta tropa de asalto, organizada, feroz, violenta al extremo de estar a las puertas de la agresión física?
Sigue Copani: “Aquellos que piensan que la Sra. Presidenta de mi país me paga por verso, recital u opinión, simplemente están expresando su propia escala de valores y asumiendo que ellos mismos podrían torcer sus convicciones a un precio determinado. Yo no”. Este es otro toque infaltable de este periodismo del odio. Afirma: todo aquel que se manifieste a favor de este gobierno lo hace por interés.
En cambio, si “el campo” llena la Plaza ahí está la patria, la tierra, los valores centenarios, la clase rural que hizo la grandeza de la patria. Si la llena el Gobierno son todos gronchos traídos en los camiones de Moyano, o bandoleros de D’Elía, o desdichados que están ahí por un choripán. Y esto lo dicen periodistas con una trayectoria. Que de pronto se han erizado también de odio. Algunos de ellos cambiarán milagrosamente no bien el Gobierno arregle con sus patrones, con los grupos económicos para los que trabajan. La conversión ideológica del periodismo en los últimos tiempos ha sido vertiginosa. Incluso conozco mucha gente que lo detecta. “¿Viste? Fulano ahora ya no está en contra de Cristina”. “Y claro: si la empresa para la que labura arregló con el Gobierno.” Hay, sin embargo, un ingrediente genuino en este periodismo que acaso ni puedan variar, aunque el grupo mediático para el que trabajan les dé la contraorden: su antiperonismo.

El odio gorila pocas veces penetró tanto en nuestra sociedad. Y peor aún: el odio a la generación del ’70. Lo peor que se le puede decir a alguien es setentista. Y al matrimonio presidencial se les dice sin más “la pareja montonera”, cuando jamás estuvieron en esa organización y no se ha discutido aún con claridad los dislates o no que ha cometido en nuestro país. Dice, en fin, Copani: “Nunca discuto una crítica, sea como sea y venga de quien venga. Pero en este caso no recibí opiniones sobre la conformación estética del tema, de su métrica, de sus rimas, de sus sonidos, de la destreza para ejecutarla, sino una violenta y censuradora mirada hacia el contenido de mis ideas y mi conducta, bien típico de tiempos de inquisición y dictaduras”.

Voy a citar ahora otro mail. Es de Hernán Nemi, que tiene 36 años, es profesor de Literatura en la Universidad de Morón, da clases en varios colegios secundarios y tiene un par de obras escritas para Teatro por la Identidad. (Esto lo torna muy sospechoso para la Argentina del odio y sus voceros comunicacionales. Porque la cosa también tiene este costado de destrucción fundamental: “¡Basta con esa cuestión de los derechos humanos! ¡Basta de juzgar a militares! ¡Basta de exhibir a Hebe de Bonafini en cada acto! ¡Ni a la Carlotto nos bancamos ya! ¡Eso terminó, es el pasado, hay que archivarlo!” O si no: “¡Hay que juzgar a los guerrilleros! ¿O no quedó alguno vivo?”.) Suscribo todo lo que dice Nemi, de modo que citarlo es hablar y decir por su medio, que es impecable, y exhibe una prosa inusual: “Se critica a Cristina por autoritaria: ¿qué otro presidente hubiera soportado cien días con rutas cortadas, desabastecimiento y amenazas constantes sin disparar un solo tiro ni reprimir en ninguno de los cientos de cortes de caminos que hubo? Entre el 19 y 20 de diciembre de 2001 murieron 31 personas en la represión del gobierno de De la Rúa a las manifestaciones populares.

El matrimonio ‘montonero’ tuvo la actitud más tolerante y democrática frente a las protestas de la ciudadanía que se recuerde en toda la historia argentina”. Aquí sólo podríamos pulir la frase “toda la historia argentina”. Hubo otros gobiernos con tolerancia de democrática. Es cierto que, en este caso, el llamado “campo” ha paralizado el país y su abastecimiento. Se trata, sin más, de un acto de subversión absoluto que deteriora por completo el funcionamiento del país. Y a los piqueteros se los quería colgar por cortar una calle.
Sigue Hernán Nemi: “¿Es éticamente correcto que la clase media y alta de Buenos Aires salgan a golpear cacerolas por las retenciones del campo cuando jamás las golpearon por las flacas jubilaciones que cobran nuestros viejos ni por los chicos que tienen hambre, ni por los sueldos docentes, ni por la carpa docente, ni por la privatización vergonzosa de nuestras empresas en los ’90?”. Y también: “¿Tiene autoridad moral la Sociedad Rural de pedir más institucionalidad cuando apoyó a cuanto gobierno de facto hubo en la Argentina? ¿Este campo hoy indignado es el mismo que aplaudió a Menem a lo largo de la década del 90? Sí, es el mismo”. Es siempre el mismo, Hernán: es el que recibió con atronadores aplausos a Juan Carlos Onganía cuando el dictador entró en el predio de la Sociedad Rural... ¡en carroza! El que abucheó a Alfonsín. El que respaldó a la patria financiera en el golpe de mercado. El que apoyó a Videla y negoció con Menem. Hoy, en esta Argentina del odio, es la clase heroica que representa los intereses de la patria. ¡Y con los periodistas progres a sus pies!
Y, por fin, escribe Hernán: “Quienes piensan –legítimamente– que los ruralistas tienen razón, ¿por qué lo expresan a través de mails o comentarios tan agresivos, tan cargados de odio, tan faltos de argumentos racionales?, ¿qué nos pasa a los argentinos (y argentinas) que nos cuesta tanto bancarnos a una mujer como presidenta? Muchos de los adjetivos de esos mails –muchos de ellos enviados por mujeres– muestran el peor machismo: se la llama a Cristina ‘puta’, ‘conchuda’, ‘turra’, ‘tilinga’... Y al mismo tiempo, los argumentos brillan por su ausencia”.
Es así, Hernán: pero eso de bancarse a una mujer como presidenta no nos pasa “a los argentinos”, sino a ciertos argentinos. Y si hiciera otra política le tirarían flores. No es que no se bancan a una mujer, no se bancan una política. El poder, en este país, es pragmático. Si hacés lo que yo te digo, lo que yo necesito, lo que llena mis arcas, estoy con vos y sos hermoso. No lo olviden: si el establishment argentino se bancó a Menem, se puede bancar a Drácula. Al sólo costo de que Drácula haga lo que ellos quieren.

Página 12

jueves, 10 de julio de 2008

Fronteras

Publicidad de Madre para Natura.
Pueden ver el comercial en:
http://www.youtube.com/watch?v=2ojF3OBQ4wE&feature=related
O un corto en:
http://www.dossiernet.com.ar/tvdigital/

lunes, 7 de julio de 2008

Discurso de Eduardo Galeano, primer Ciudadano ilustre del Mercosur

"Los mapas del alma no tienen fronteras"

Nuestra región es el reino de las paradojas.

Brasil, pongamos por caso: paradójicamente, el Aleijadinho, el hombre más feo del Brasil, creó las más altas hermosuras del arte de la época colonial; paradójicamente, Garrincha, arruinado desde la infancia por la miseria y la poliomelitis, nacido para la desdicha, fue el jugador que más alegría ofreció en toda la historia del fútbol y, paradójicamente, ya ha cumplido cien años de edad Oscar Niemeyer, que es el más nuevo de los arquitectos y el más joven de los brasileños.

- - -

O pongamos por caso, Bolivia: en 1978, cinco mujeres voltearon una dictadura militar. Paradójicamente, toda Bolivia se burló de ellas cuando iniciaron su huelga de hambre. Paradójicamente, toda Bolivia terminó ayunando con ellas, hasta que la dictadura cayó.

Yo había conocido a una de esas cinco porfiadas, Domitila Barrios, en el pueblo minero de Llallagua. En una asamblea de obreros de las minas, todos hombres, ella se había alzado y había hecho callar a todos.

–Quiero decirles estito –había dicho–. Nuestro enemigo principal no es el imperialismo, ni la burguesía ni la burocracia. Nuestro enemigo principal es el miedo, y lo llevamos adentro.

Y años después, reencontré a Domitila en Estocolmo. La habían echado de Bolivia, y ella había marchado al exilio, con sus siete hijos. Domitila estaba muy agradecida de la solidaridad de los suecos, y les admiraba la libertad, pero ellos le daban pena, tan solitos que estaban, bebiendo solos, comiendo solos, hablando solos. Y les daba consejos:

–No sean bobos –les decía–. Júntense. Nosotros, allá en Bolivia, nos juntamos. Aunque sea para pelearnos, nos juntamos.

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Y cuánta razón tenía.

Porque, digo yo: ¿existen los dientes, si no se juntan en la boca? ¿Existen los dedos, si no se juntan en la mano?

Juntarnos: y no sólo para defender el precio de nuestros productos, sino también, y sobre todo, para defender el valor de nuestros derechos. Bien juntos están, aunque de vez en cuando simulen riñas y disputas, los pocos países ricos que ejercen la arrogancia sobre todos los demás. Su riqueza come pobreza y su arrogancia come miedo. Hace bien poquito, pongamos por caso, Europa aprobó la ley que convierte a los inmigrantes en criminales. Paradoja de paradojas: Europa, que durante siglos ha invadido el mundo, cierra la puerta en las narices de los invadidos, cuando le retribuyen la visita. Y esa ley se ha promulgado con una asombrosa impunidad, que resultaría inexplicable si no estuviéramos acostumbrados a ser comidos y a vivir con miedo.

Miedo de vivir, miedo de decir, miedo de ser. Esta región nuestra forma parte de una América latina organizada para el divorcio de sus partes, para el odio mutuo y la mutua ignorancia. Pero sólo siendo juntos seremos capaces de descubrir lo que podemos ser, contra una tradición que nos ha amaestrado para el miedo y la resignación y la soledad y que cada día nos enseña a desquerernos, a escupir al espejo, a copiar en lugar de crear.

- - -

Todo a lo largo de la primera mitad del siglo diecinueve, un venezolano llamado Simón Rodríguez anduvo por los caminos de nuestra América, a lomo de mula, desafiando a los nuevos dueños del poder:

–Ustedes –clamaba don Simón–, ustedes que tanto imitan a los europeos, ¿por qué no les imitan lo más importante, que es la originalidad?

Paradójicamente, era escuchado por nadie este hombre que tanto merecía ser escuchado. Paradójicamente, lo llamaban loco, porque cometía la cordura de creer que debemos pensar con nuestra propia cabeza, porque cometía la cordura de proponer una educación para todos y una América de todos, y decía que al que no sabe, cualquiera lo engaña y al que no tiene, cualquiera lo compra, y porque cometía la cordura de dudar de la independencia de nuestros países recién nacidos:

–No somos dueños de nosotros mismos –decía–. Somos independientes, pero no somos libres.

- - -

Quince años después de la muerte del loco Rodríguez, Paraguay fue exterminado. El único país hispanoamericano de veras libre fue paradójicamente asesinado en nombre de la libertad. Paraguay no estaba preso en la jaula de la deuda externa, porque no debía un centavo a nadie, y no practicaba la mentirosa libertad de comercio, que nos imponía y nos impone una economía de importación y una cultura de impostación.

Paradójicamente, al cabo de cinco años de guerra feroz, entre tanta muerte sobrevivió el origen. Según la más antigua de sus tradiciones, los paraguayos habían nacido de la lengua que los nombró, y entre las ruinas humeantes sobrevivió esa lengua sagrada, la lengua primera, la lengua guaraní. Y en guaraní hablan todavía los paraguayos a la hora de la verdad, que es la hora del amor y del humor.

En guaraní, ñeñé significa palabra y también significa alma. Quien miente la palabra traiciona el alma.

Si te doy mi palabra, me doy.

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Un siglo después de la guerra del Paraguay, un presidente de Chile dio su palabra, y se dio.

Los aviones escupían bombas sobre el palacio de gobierno, también ametrallado por las tropas de tierra. El había dicho:

–Yo de aquí no salgo vivo.

En la historia latinoamericana, es una frase frecuente. La han pronunciado unos cuantos presidentes que después han salido vivos, para seguir pronunciándola. Pero esa bala no mintió. La bala de Salvador Allende no mintió.

Paradójicamente, una de las principales avenidas de Santiago de Chile se llama, todavía, Once de Setiembre. Y no se llama así por las víctimas de las Torres Gemelas de Nueva York. No. Se llama así en homenaje a los verdugos de la democracia en Chile. Con todo respeto por ese país que amo, me atrevo a preguntar, por puro sentido común: ¿No sería hora de cambiarle el nombre? ¿No sería hora de llamarla Avenida Salvador Allende, en homenaje a la dignidad de la democracia y a la dignidad de la palabra?

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Y saltando la cordillera, me pregunto: ¿por qué será que el Che Guevara, el argentino más famoso de todos los tiempos, el más universal de los latinoamericanos, tiene la costumbre de seguir naciendo? Paradójicamente, cuanto más lo manipulan, cuanto más lo traicionan, más nace. El es el más nacedor de todos.

Y me pregunto: ¿No será porque él decía lo que pensaba, y hacía lo que decía? ¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en este mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen?

- - -

Los mapas del alma no tienen fronteras, y yo soy patriota de varias patrias. Pero quiero culminar este viajecito por las tierras de la región, evocando a un hombre nacido, como yo, por aquí cerquita.

Paradójicamente, él murió hace un siglo y medio, pero sigue siendo mi compatriota más peligroso. Tan peligroso es que la dictadura militar del Uruguay no pudo encontrar ni una sola frase suya que no fuera subversiva y tuvo que decorar con fechas y nombres de batallas el mausoleo que erigió para ofender su memoria.

A él, que se negó a aceptar que nuestra patria grande se rompiera en pedazos; a él, que se negó a aceptar que la independencia de América fuera una emboscada contra sus hijos más pobres, a él, que fue el verdadero primer ciudadano ilustre de la región, dedico esta distinción, que recibo en su nombre.

Y termino con palabras que le escribí hace algún tiempo:

1820, Paso del Boquerón. Sin volver la cabeza, usted se hunde en el exilio. Lo veo, lo estoy viendo: se desliza el Paraná con perezas de lagarto y allá se aleja flameando su poncho rotoso, al trote del caballo, y se pierde en la fronda.

Usted no dice adiós a su tierra. Ella no se lo creería. O quizás usted no sabe, todavía, que se va para siempre.

Se agrisa el paisaje. Usted se va, vencido, y su tierra se queda sin aliento.

¿Le devolverán la respiración los hijos que le nazcan, los amantes que le lleguen? Quienes de esa tierra broten, quienes en ella entren, ¿se harán dignos de tristeza tan honda?

Su tierra. Nuestra tierra del sur. Usted le será muy necesario, don José. Cada vez que los codiciosos la lastimen y la humillen, cada vez que los tontos la crean muda o estéril, usted le hará falta. Porque usted, don José Artigas, general de los sencillos, es la mejor palabra que ella ha dicho.

jueves, 3 de julio de 2008

Poema a las Madres, Indio Solari


Tomado de un poema del escritor chino Li Po (o Li Bai), Carlos Solari pronuncia un texto para las Madres de Plaza de Mayo.
Li Po es considerado el mayor poeta romantico de la dinastia Tang. Frecuente viajero a partir de su situación económica y fabricante de poesías que mencionan sublevaciones en China que le costaron el exilio.





http://www.youtube.com/watch?v=AjxtTEKH8pI&feature=related

lunes, 16 de junio de 2008

Islha das flores

Dejo este vinculo a un documental hecho en Brasil, altamente recomendable.
Se muestra el proceso de los productos, desecho y relación con el humano.

http://www.adlatinaladob.com/2008/06/12/la-isla-de-las-flores-de-basura/#comment-354

domingo, 15 de junio de 2008

Golpe

Un cuentito chileno.
Gracias C. Garro.

“Mamá, dijo el niño, ¿qué es un golpe?
Algo que duele muchísimo y deja amoratado el lugar donde
te dió.
El niño fue hasta la puerta de la casa.
Todo el país que le cupo en la mirada tenía un tinte violáceo.”

Pia.

domingo, 25 de mayo de 2008

Viejas notas trasandinas

Chile

La Concertación y el luego.
A dos años de las elecciones, lo más seguro es la incertidumbre a la hora de predecir candidatos a presidente.
La actual, M. Bachellet, sufre un pronunciado deterioro de su imagen, puesto que la lengua popular la califica como un mero títere de Lagos, su antecesor en la presidencia de Chile.
Además, según la Constitución, es inviable una reelección sucesiva.
Bachellet es la cara de la Concertación, y quien sucede a Lagos, contando con su apoyo bajo el marco de lo que estos denominan un Gobierno de “centro izquierda”.

¿Izquierda?
Pero la realidad es bien distinta a lo que describe el oficialismo. Chile sigue sosteniendo una basta cantidad de tratados con diversos países. Ejemplo, es el que mantiene con Estados Unidos, desde el 2004.
Mantiene un intermitente compromiso con el Mercosur, es que librarse de impuestos con los limítrofes Bolivia y Perú, no parece de gran utilidad. Pero quizás no sea lo ideal olvidar que a largo plazo, Chile depende de la suerte de la región.
Sorprende ver el alto desarrollo de determinadas actividades monopólicas, en comparación a Argentina. Aunque no es casualidad percibir gran influencia estadounidense en el modelo económico chileno, si es que se recuerdan las políticas llevadas a cabo por el Gobierno de Augusto Pinochet y sus “Chicago Boys”.
En la capital, Santiago, las estaciones de servicio suelen estar pegadas a grandes cadenas de farmacias (siempre sin medicamentos genéricos, desde luego). Aunque hubiese sido infantil creer que de paseo por America del Sur no se encuentran claros rasgos de acciones monopolicas, si, asombra percibir a simple vista diferencias tan claras con marcas que también existen en Argentina.
También es destacable la aparición de grandes tiendas chilenas a pocos kilómetros de pequeños pueblos de Perú. A pesar de tratarse de comunidades de estructura económica “poco desarrollada” (y esto no implica incapacidad para sostener a sus habitantes).
Una de las tantas marcas chilenas en Perú, el mall Ripley (con grupos inversores que exceden el origen latinoamericano), aparece con frecuencia, comercializando bajo su pulgar diversas marcas, de rubros bien distintos.
Hasta acá, no hay novedades en relación a la realidad argentina. Pero especialmente en Chile, es muy común dar, junto a Ripley, con el mal Falabella (publiciad de Valeria Mazza, mediante).
Falabella, posee su propio banco. Un paso más allá de las tarjetas o clubes de socios de marcas que actualmente se preparan para inundar Argentina. Ya que con la tarjeta de la hiper tienda de compras, se pueden adquirir productos fuera de esta, y más… comprar un vehiculo, cargar combustible, retirar dinero, pagar vacaciones, viajar en el metro (subte), adquirir bebidas alcohólicas, medicamentos, comida.
Otro caso de organizaciones que sacan del bolsillo por comprar otro bolsillo, se da con la empresa Tur Bus, propiedad de la viuda del ex presidente Pinochet.
La marca es líder en lo que respecta a viajes de larga distancia a nivel nacional y tiene su propio espacio para venta de pasajes, servicio de hotelería, partida de buses y todo lo que se relaciona a turismo y transportes de largo trayecto.
Tur Bus, posee una suerte de terminal, dentro de la terminal central de Santiago, diferenciándose y aventajando al resto de las empresas.
Alejado de esto, es relevante mencionar el conflicto del Gobierno-Mapuches.
El pueblo indígena que supo resistir al dominio Inca y más tarde sostener sus tierras pese a la colonización española en el resto de la región, hoy no tiene respaldo del Gobierno de Chile.
Estos guerreros, respetuosos de la tierra con increíble conciencia de raza a lo largo de su historia, reclaman autonomía y han contado con el apoyo de disversos sectores a nivel mundial, entre ellos la ETA, movimientos de izquierda, ONG´s y hasta el propio Dalai Lama, premio Novel de la Paz.
Pero existe un problema que los afecta en el corto plazo: a pesar de su histórica resistencia, los Mapuches hoy ven a sus tierras afectadas por la actividad occidental.
La creación de represas aledañas a sus campos, llevo a la inundación de los mismos, coartando la capacidad de producción.
Mientras el Gobierno sigue sin tomar cartas en el asunto, impulsa la desaparición de los auténticos propietarios de esas tierras.
Obvias son las dificultades que el contexto otorga, pero el accionar del Gobierno hace tambalear la auto denominación de sus políticas como “inclinadas a la centro izquierda”.


lunes, 28 de abril de 2008

Despertador para escepticos (y un tinelli de la teoria conspirativa).

Dedicado a quienes sufren de escépticismo y pasividad, recomiendo este documental que puede bajarse, o bien, verse desde el navegador.
El film confirma una tendencia marcada por la aparición de películas de carácter documental que buscan tirar abajo estructuras morales, culturales y que existen por la mera defensa de un orden.
Si vale, puede ubicarse a Zeigeist entre "La Corporación" y la subjetividad de "What the bleep do we know?". Es que, si bien se muestra racionalmente a las estructuras que sostienen al sistema, también se sugiere en el humano la posibilidad de cambiar el entorno, partiendo de lo bello que es ser simplemente humano.
Describe algunos modos de manipulación. Quizás con menor acercamiento a las fuentes en comparación a "La Corporación", pero con una fuerte argumentación.
Más allá de posibles baches, es imposible negar que el film sirve de herramienta, para comprender ciertos mecanismos que trabajan delante de nuestras narices y no percibimos.
Aprovechen, mientras Google "no meta el garfio". Ocurre que desde el sitio oficial, denuncian páginas que intentan confundir el encuentro del mismo en internet, algo que yo también experimente mientras buscaba.

Según uno de los primeros parrafitos de los amigos Wikipedia:
El documental posee un trasfondo cuasi-
anarquista, expresado sobre todo en las conclusiones finales de una manera tácita ya que supone develar grandes mentiras históricas y actuales.

http://zeitgeistmovie.com/

Posibilidad de verlo en español, en:
http://video.google.es/videoplay?docid=8883910961351786332

domingo, 6 de abril de 2008

Resistencia Anti-Publicidad

Página 12 – Buenos Aires 30 Octubre 2005
EN FRANCIA, GRUPOS CLANDESTINOS SE DEDICAN A COMBATIR EL CONSUMISMO
La guerrilla antipublicitaria se organiza como comandos. Van por las noches a dañar avisos en lugares públicos. Son la “resistencia antipublicidad”. Buscan dar pelea al neoliberalismo por fuera de los partidos. Tienen un “brazo armado” que lleva a cabo las acciones clandestinas, pero también uno “político” que participa en las campañas visibles.
por Eduardo Febbro desde París.


La mujer esperó hasta último momento. Miró a su alrededor con ojos felinos y en cuanto la puerta del Metro se cerró extrajo sus dos armas de la cartera. Se acercó al cartel de publicidad gigante que promocionaba un tour de sueño a México y escribió con letra prolija, sirviéndose de una de sus dos "armas", un enorme marcador negro: "Esto puebla el espacio de nuestros sueños y es todo mentira". Apenas concluyó se desplazó al cartel de al lado y, sobre el musculoso estómago de un modelo masculino que llevaba puesto un calzoncillo, anotó: "Lávate más seguido, hueles mal".
En poco más de un minuto la mujer desfiguró los cuatro cartelones de la estación. Luego se sentó con una expresión de ángel recién llegado del paraíso. No debía tener más de 30 años, estaba vestida con un traje oscuro, usaba anteojos espesos y caminaba con aire de monja. Claire, fuera del Metro y de los espacios donde llevaba a cabo sus acciones, no se parecía en mucho a la militante subterránea que transforma su apariencia para pasar desapercibida y gozar de la mayor libertad posible. Es miembro de uno de los temidos comandos de la RAP, Resistencia Anti Publicidad. En Francia son un auténtico ejército de anticonformistas agrupados en varias asociaciones cuyo principal propósito consiste en dañar las publicidades, escribir contra propuestas sobre los carteles e inducir al público a rebelarse contra esa forma "impuesta" de consumo que ellos llaman, con amplia razón, contaminación visual. RAP, los Anti-Pub, los Rompe-Pub, BAP (Brigada Anti-Pub), los "movimientos no conformistas", son una de las expresiones más originales y organizadas en un país extremadamente controlado por el Estado.
"Es una forma de acción política visible, sin discursos vacíos", explica Antoin, un "brazo armado" de Resistencia Anti-Publicidad, RAP. Aunque el gran público no se suma a sus acciones, la sociedad no es sorda a esos mensajes de una ironía lúcida y destructora, muchas veces llenos de nostalgia y de poesía urbana, con que los anticonsumo cubren las campañas oficiales. Sus operaciones abarcan una amplia gama de "blancos": desde hacer borrones en cuantos carteles publicitarios aparecen por las calles hasta desinflar los neumáticos de los autos todoterreno, los 4×4 que, según ellos, tienen por vocación circular en el campo "pero ahora están invadiendo las ciudades". Existe incluso un grupo autodenominado "Los desinfladores" que se encarga exclusivamente de pinchar las gomas de los todoterreno. Y eso no es todo. Los ejércitos del "no" suelen organizar boicots de determinados productos y también celebrar parodias de misas en plena calle en una imaginaria "Iglesia del muy Santo Consumo".
Ningún campo les está proscrito. Oriundos de la pequeña burguesía culta, pero con el corazón y las neuronas a la izquierda, estos militantes del rechazo interpelan a la sociedad diciendo en voz alta lo que todo el mundo piensa en voz baja. Y como están siempre al acecho de una acción donde sea posible decir "no", no es extraordinario verlos "trabajar" junto a los ecologistas en una de esas memorables jornadas de protesta donde puede pasar cualquier cosa. Hace unos días hicieron causa común con los ecologistas participando en una jornada de "desenvolvimiento" que se llevó a cabo en 45 ciudades de Francia. Los comandos se presentaron en los grandes centros comerciales, compraron un montón de productos y una vez que los pagaron los desenvolvieron dejando las cajas tiradas por el piso.
El objetivo consistía en demostrar que la sociedad de consumo "sobre envuelve" los productos. El operativo contó con el visto bueno de los centros comerciales, también hastiados de ver sus estanterías abarrotadas de cajas gigantescas que, al final, contienen cosas pequeñas. "Queremos sensibilizar a la opinión sobre la acumulación de desechos de envoltorios. Esta es la mejor manera". Las estadísticas les dan la razón. Los envoltorios, cajas, cartones, bolsas, representan 30% del peso de la basura que se arroja y 50%en volumen. En el transcurso de los 10 últimos años, el espacio que ocupan los envoltorios se incrementó en 25%.
La acción de protesta "social" más reciente consiste en entregarle a César lo que es del César. En Francia, el correo se recibe en unos buzones que, en la casi totalidad de las casas, se encuentran en el pasillo de entrada de los edificios. Los honestos ciudadanos que se levantan por la mañana recogen sus cartas y con ellas una pila de publicidades y folletos de todo tipo. Eso se llama "la contaminación buzonera". ¿Cómo responder a esa "agresión"? La BAP (Brigada Anti-Publicidad) invitó a todos los ciudadanos cansados de ver sus buzones convertidos en tachos de basura a conservar preciosamente cada papelito. El próximo 10 de diciembre, los habitantes de las ciudades están invitados a poner las consabidas publicidades y folletos en el mismo buzón del correo central. "Ellos nos llenan nuestros buzones, nosotros se los llenamos a ellos", dice la BAP. No se trata sólo de protestar contra la contaminación papelera sino también de denunciar el costo exorbitante de esos folletos: "La producción de esas publicidades repercute en el precio de los artículos y, a través de las tasas locales, pagamos el doble mediante el tratamiento de la basura y la degradación ecológica del medio ambiente: bosques transformados en montañas de papel en total desprecio de la biodiversidad: contaminación de las aguas y de los suelos con los aditivos químicos utilizados".
La BAP y la RAP intentan intervenir desde muy temprano oponiéndose al ingreso de la publicidad en las escuelas. La campaña nacional, llamada "una escuela sin marcas", apunta a alejar de los establecimientos escolares todas las publicidades que ingresan de manera disfrazada a pesar de la prohibición existente. Cada uno de estos operativos articulados en torno de acciones lúdicas busca poner en tela de juicio los criterios de una sociedad de consumo cuya única referencia parece ser la tasa de crecimiento. Estos comandos del anticonformismo, que impugnan la publicidad, la televisión y las modas, anhelan "militar a la izquierda del tablero, pero fuera de la maquinaria de los partidos", según explican al unísono Claire y Antoine. Su sueño es una sociedad donde los paisajes, incluso los urbanos como los pasillos del Metro, no estén abarrotados de proclamas y de interpelaciones, de tentaciones inútiles, de convocatorias a comprar y comprar como si consumiendo se alcanzara la felicidad. Para ellos, la "tiranía de las marcas" no consiste tanto en el deseo que suscitan sino en la ilusión que provocan, ilusión que hay que colmar con una nueva ilusión, que es otro producto y más y más y más. Sebastien Darsy, autor de un bello ensayo sobre el tema, La era de los antipublicidad, destaca que "todos cuantos se oponen al neoliberalismo convergen en la lucha contra la publicidad. Esta es percibida como el motor del sistema capitalista actual".
Desde luego, sobra precisarlo, casi no hay un solo antipub que circule en auto. La bicicleta es su instrumento de lucha y Velorution la asociación que organiza las acciones a pedal: "No a la multiplicación de los scooter y las motos. Hay que prohibir la circulación, no la respiración". Su lema más fuerte enuncia: "Hágales un regalo a las generaciones futuras. Abandone su auto". Si las acciones de estos grupos se basan en el humor, sus críticas a la sociedad son tan agudas como acertadas. La RAP, por ejemplo, denuncia "el encarcelamiento" al que las publicidades someten a los futuros consumidores. Para ello da un buen ejemplo. En el correo del populoso barrio parisino Bonne Nouvelle, las colas son enormes. Poco personal, demasiados clientes. ¿Qué solución aporta el correo francés? Dice la denuncia del RAP: "Desde agosto de 2005, el correo del Boulevard Bonne Nouvelle consta de tres pantallas de plasma sonoras que difunden publicidad. En vez de solucionar el problema de las colas y las largas esperas, el correo (PTT) las rentabiliza".
Las asociaciones están organizando una manifestación de payasos y para ello invitan a quienes quieran participar a crear un "ejército de payasos". Se trata de reírse un poco de todo lo que dicen las publicidades y los directivos de las empresas, como el presidente y director general de la constructora de aviones Airbus. Cuando asumió su puesto dijo: "Mi patria es Airbus".


fotos: nacho

jueves, 27 de marzo de 2008

Desglobalizar



Remontarse a 1967, dar con el canadiense McLuhan y que cuente como las comunicaciones transformarían a toda la sociedad humana bajo el estilo de vida de una misma aldea. Entender por medio del concepto de Aldea Global, la capacidad de las tecnologias de la información y comunicación de acortar distancias culturales entre las personas.

Pero es la globalización, conquistadora que no viaja en carabelas, la que impone una misma cultura para las distintas aldeas. Según el sociólogo canadiense, a partir del cine el mundo se americanizó, la totalidad del modo de vida norteamericano, se convirtió en un anuncio interminable.

Por otra parte, queda lejos de la realidad el término "aldea", como lugar de solidaridad e interacción entre los individuos, cuando son muchos los excluídos de Internet. Y ni hablar, si se tiene en cuenta que no se privilegia a la interculturalidad. Se han aplastado modos de vida de naciones no hegemonicas, a tal punto que hoy en día esto es ni es percibido por los individuos, haciendo del desarraigo a la cultura originaria, algo de lo más común y hasta un beneficio, a la hora de escaparle a lo "anticuado".

Herbert Schiller, afirma que una nación cuyos medios de difusión están dominados por el extranjero, no es una nación. Pero frente a conceptos apocalipticos y palabras de como las de René Char, hoy se puede encontrar aire en algo más que cerrar los ojos por ver algo que valga la pena mirar. Así, surge la idea de aldeizar el globo. Para esto, la aparición del Blog, como medio de comunicación propio de cada individuo puede contrarrestrar la avalancha de información de los grandes medios.
Sin Embargo no alcanza con esto, ya que hace falta en los emisores, conciencia en cuanto al grado de valor de la información que transfieren.
En un contexto donde los medios masivos de comunicación buscan un público homogeneo, estereotipado, para hacer llegar los mensajes de modo más facil y a menor costo; el interés por una cultura no hegemonica es base de toda vanguardia. Y a su vez, sustento para privilegiar la cultura propia de cada aldea por sobre la del globo.

Nacho

martes, 25 de marzo de 2008

Los muertos

Recordé, al nacer, que antes de llegar fuí muerto.
Vivía en un huerto, campo, ciudad, balneario y monte, un lugar que trascendía el arquetipo de "sitio", donde no había diferencia de espacio, ni especies.
Podía ser perro, holandes, diva, toro, buho, uva, estrella, montaña, colador y/o marea.
La diversidad era tan religiosa que nada era diferente.
Una vez, me ví flor. Tenía mi parcela de cielo, una parcela que no pertecía a ningún difunto tirando de mis raíces, quizá lamento por lo que no hizo o mendigo de reivindicaciones.
Todo era eterno, nadie moría más que muerto.
Los segundos no eran prisioneros de los minutos, nunca pasaban, ni se esperaban; no sabíamos contar y sin embargo nunca llegabamos tarde.
Es cierto, nadie confiaba en nadie, pero se debía a que nunca habiamos desconfiado. Así, el intercambio propiciaba un sistema que denominabamos: "fiado", donde todos debían a todos, pagaban con deudas, logrando una neutralidad que las imposibilite.
No existía quien profese el amor, puesto que todos amaban sin necesidad de saber que es amar.
Tampoco se comprendía que es la maldad, pero su traducción más cercana era: "razones".
La desorganización se presentaba en su máxima expresión, sin embargo no se carecía de organización, ya que la concordancía devenía en una estructura que seguía su propia lógica.
Como no existía el concepto de lugar, las calles no tenían nombre; como no tenían nombre, nadie se perdía; como era imposible perderse, nadie tenía hogar; como nadie tenía hogar, ninguno podía esconder sus pertenencias; como no se podía esconderlas, todo se prestaba; como compartíamos, no había a quién mendigar; y como no había a quién mendigar, nadie quería más. Más, pedí cuando dije mi primera palabra y olvidé aquel mundo.

Nacho

lunes, 17 de marzo de 2008

Mundo

Un científico que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.
Cierto día, su hijo de 6 años invadió su santuario decidido a
ayudarlo a trabajar.


El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objeto de distraer su atención. De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo;
justo lo que precisaba.


Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: "Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie".


Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente: "Papá, papá, ya hice todo; conseguí terminarlo...."Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad, haya conseguido componer un mapa que jamás había visto antes.


Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño.


Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz? "Hijito, tú no sabías como era el mundo, ¿cómo lo lograste?"
"Papá, yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo,
vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era. Y cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había arreglado al mundo."




Anónimo.


Gracias a Juan Arana.




sábado, 8 de marzo de 2008

(Val)paraìso

Nada mas huerfano que la espera sin el tiempo.
Nos hacemos doble nudo en la malla del reloj, por no quedar fuera de una sociabilizaciòn establecida bajo parametros arbitrarios.
Poco importa si el sol alumbra la nuca o encandila. Ya lo vimos, hasta podemos encender la pirotécnia a una hora del año nuevo, sin siquiera cuestionarlo.
Tememos a ser lentos, quedar fuera del tiempo que maneja el resto.
¿Y que se espera mientras corren las agujas? Aguardamos por logros, por la primera palabra, por embocar en el inodoro, por la preferencia de Rita (la señorita de salita verde), por alzar la voz más alto en la universidad, por el empleo envidiable, mejor salario, auto, casa, esposa, lavarropas, vacaciones, hijos, jubilación, nietos... Mentira!
Solo se enseña a esperar constantemente una muerte que nunca llega.
El tiempo es chofer de un mundo de medios, y el fin, eterno deseo.
Se busca acceder a la cima, satisfacer una "necesidad" ¿Y luego qué?
Cuando la vida se ve desde arriba, solo queda cuidar lo que se posee, asegurar el porvenir de los hijos y sostener un orden que mantenga a la rueda en funcionamiento. Y claro, suena aburrido.
Beneficiar al aparato no tiene sentido, si sus partes no obtienen rédito. Pero la percepciòn no debiera ser del todo apocalíptica. Aunque poco enseñen, de todo se aprende.
Es posible nacer a cada segundo en lugar de aguardar constantemente por la muerte. Solo basta con recordarlo.
Es cierto, el contexto està armado con balas sabor rutina que propician el olvido, detràs del discurso de la comodidad. Pero sentarse en silencio una hora frente al televisor apagado o extender el brazo improvisado y tomar el primer colectivo que lleve a un sitio desconocido, no deberìa resultar tan dificil.
Es simple, sin embargo, en algo tan básico puede encontrarse el valor del instante. El èxito está en la respiraciòn, en estas trez palavras kon faltas de ortografìa, en lo que debimos haber hecho y en el despertador que no sonò esta mañana.
Todo es movimiento, cada acto cambia el mundo. Està en uno correrlo de atràs o hacerlo correr concientemente.
Estas lìneas implican del fin de un viaje, que resulto de años y nunca deja de empezar, sin embargo, el tiempo discute: "fueron 2 meses".



Valparaíso, Chile. 5/5/08.





miércoles, 5 de marzo de 2008

Más desde Valle de la luna

Algo màs de Valle de la Luna. Sí, insisto.



lunes, 3 de marzo de 2008

Progreso en los carteles

En Ecuador, bajo el lema "Guayaquil Progresa" se muestra el desarrollo de la ciudad en cuanto a su infraestructura, comparandolo con la situación previa. Esto se da en el
marco de un Gobierno que propone "cambios".
En Perú, tanto marcas como propaganda política hablan de la busqueda de un crecimiento nacional.
La versión chilena es "Mira como progresa Chile".






En Perú como en Chile, se perciben sociedades de caracter más nacionalista que en Ecuador. Por lo que se puede entender, que la tan de moda Social Democracia que habita en estos gobiernos
muestre propuestas tan amplias que haga posible llegar a sociedades diferentes con un discurso similar.
Diferente es el caso de Bolivia, donde la tensión política crece como yerba mala. Allí, la población se ve polarizada e interesada en la actualidad política.
Los mensajes apoyan la revolución y encuentran oposición en los agravios de las regiones pertenecientes a la "Media Luna" hacia el MAS y Evo Morales.
El caso de Argentina, muestra una sociedad que trás una fuerte crisis no se caracteriza por tener un alto grado de nacionalismo y está descreída de los políticos. Para este caso el slogan oficialista es: "Argentina, un país en serio". Mientras que la Capital Federal, supo percibir el conceptual "actitud Buenos Aires" de imagen joven y concordante con la aparente aparición de una "derecha progre" que luego busco captar también la campaña de Mauricio Macri.






El tiempo dirá que propaganda es la más acordes a los resultados que muestre la realidad, en países diferentes pero que no dejan de depender unos de otros.

Nacho

Pasos largos

Argentina: Jujuy (San Salvador, La Quiaca)

Bolivia: Villazón, La Paz, Coroico, Sorata, Copacabana, Isla del Sol

Perú: Puno, Cuzco, Lima (Centro, Miraflores), Trujillo, Huanchaco, Mancora, Ilo, Tacna

Ecuador: Guayaquil, Montañitas, Olon

Chile: Arica, Pozo Almonte, Antofagasta, San Pedro de Atacama, Laguna Cerda, Valle de la Luna, Santiago, Valparaìso.

Arica, Chile

"Arica, Chile" alguna vez fue "Arica, Peru".
Es que a partir de la Guerra del Pacifico, chile se adueño un territorio que comprende desde Antofagasta a Arica (3 regiones)*.
Dicha regiòn, como casi todo el terreno norte, brilla por su aridez.
La principal fuente de ingreso es el turismo, ya que sus costas tienen playas muy bonitas, pero tambièn existe una harta actividad portuaria, lo que se traduce en el interés de dos naciones (además de la actividad minera que generan el resto de las regiones en discusión).
Aunque el territorio pertenezca a Chile, se hace dificil engañar al sentido común. Es que tanto en Arica, como Iquique (la 1ra región lindante con arica hacia el sur), hay gran cantidad de habitantes peruanos y a nivel cultural se sostienen muchisimos rasgos de la cultura de ese país.
Logicamente, en contraposición (y como ya se comento en posteos anteriores), marcas y cuestiones políticas siguen bajo el pulgar chileno.
Significativa es la aparición de noticias que pronostican una guerra entre los países, en periódicos amarillistas (casi anaranjados) peruanos.
Vale aclarar el alto grado de sensacionalismo que inunda las paginas de este soporte en Perú, sin embargo algunos exceden los límites, anunciando con frecuencia fabulosos movimientos de tropas y controversias alejadas de lo diplomático.

*Chile se divide en "Regiones", lo que en argentina llamamos provincias. Cada una ocupa la extensión del país a lo ancho y tiene su numeración.



Diarios Peruanos:




Nacho

Valle de la Luna, la envidia de la Luna

Desde Antofagasta. Próximo a Santiago.
Estuve por otros lugares de la región, visite lagunas de sal, donde flotaba hasta el plomo y el valle de la luna.
El Valle de la Luna, a diferencia de algunos con caracteristicas similares en nuestro país, no es promocionado como centro energético.
Sin embargo, emociona pisar este hermoso valle, donde sobran las fallas en el relieve y se mezcla, arena, tierra y sal (acompañado por volcanes que se ven a lo lejos en el paisaje).
Valió la pena, el esfuerzo de llegar hasta acá a dedo y pasar ratos de miedo. Mucho dependió de dar con Alejandra y Alejandro, familiares del pelado. Ellos, trabajan semana por medio como geólogos en las minas, y ésta, es la semana que disfrutan en su casa.
Siento verguenza por todo lo que me brindan, sin poder responderles. Son personas de las que no sobran.
En cuanto al país, comienzo a ver que Chile es tan lindo como caro, es decir, lindisimo!
Mientras me limpio la baba dejo algunas fotos.

















Nacho

sábado, 1 de marzo de 2008

Antofagasta, cuentos desde Chile.

AVISO
Las siguientes historias pueden verse afectadas por algo de brillantina que agregue el autor, con el fin de impresionar a los lectores.

Ahi voy..
Sigo viaje con Cami y el pelado, una pareja de chilenos que de haberse dedicado a la cardiologia me donaban su corazón.
Se hizo díficil hacer dedo en Arica, decimo quinta región de Chile, la primera que encontramos al cruzar desde Perú.
Intentamos conectar un camionero solidario una tarde, una noche, una mañana. El fracaso nos dejo durmiendo en carpa al costado de una Copec, una cadena de estaciones de servicio en la que cobran por ir al baño, pero ofrecen duchas muy limpias.
Cami y el pelado, no quisieron dejarme solo, aunque Arica no se mostrara suceptible a levantar 3 mochileros en un mismo camion (aparentemente por miedo a la gente que cruza la frontera con droga).
Fue un micro el que nos levanto en la ruta y nos cobro mitad de precio, con comida incluida.
Al llegar a Pozo Almonte, pueblo cercano a Iquique nos separamos ya que era imposible viajar los 3 en un mismo camión.
Quede en soledad, una hora esperando en el desierto. Paradojicamente fue un camioncito de helados Savory (Frigor, en Chile), el que me llevo 500 kms hasta Antofagasta.
Fue dificil.. es que hubo perdidas de Petroleo, Bencina... Nafta en "argentino". Casi quedamos durmiendo en el desierto, con el amigo Javier, camionero que conducia.
Por falta de espacio mi mochila fue en la heladera del camión y salió helada!
En Antofagasta y sin dinero, por no tener cambio chileno y solo dolares quede en un barrio que no se caracterizaba por tener casas "cuicas" (chetas).
Con la moneda justa, me comuniqué con mis amigos y me pasaron a buscar. Sentí ganas de llorar cuando los vi! Es que andaba perdido, sin dinero y en una zona peligrosa, según los lugareños.
Ahora, en el hogar de la hermana del pelado. La realidad es muy distinta, comimos "harto". El departamento es muy bonito, hay piscina, gimnasio y da al bellisimo mar de Antofagasta.
Familia, amigos, conocidos: estoy vivo y algo más importante.. feliz.